Catálogo

RETABLO NUESTRA SEÑORA DE BELÉN

ESTILO 

El retablo de Nuestra Señora de Belén refleja un momento de especial interés en el panorama de la escultura del foco de Bruselas, que a mediados del siglo XV atravesaba por un proceso de renovación. En parte, esta obra se hace eco de esas novedades: la imagen titular por ejemplo, tiene un volumen rotundo, que le dota de gran presencia. Contribuye a ella la densidad de los pliegues, ya decididamente quebrados, que se concentran en la base de la talla, en las albas de los ángeles que la coronan o bajo las mangas de los personajes de la Anunciación. La disposición solapada de estos, como la de la Virgen y San Juan en torno a la Cruz del Calvario, genera un espacio real sin precedentes hasta el momento.
Respecto a la expresividad de las figuras contrasta la serenidad dominante en la talla titular o en la Anunciación con el dramatismo reservado a la Crucifixión, patente en la tensa actitud de la Virgen, el conmovido rostro de San Juan o el agitado vuelo del paño de pureza de Jesús.